La reanudación de las obras sobre el río Santa Cruz proyecta la generación de 1.800 puestos de trabajo directos y 2.200 indirectos. Además, se estableció un esquema de prioridad para trabajadores y empresas santacruceñas.
El Gobierno de Santa Cruz avanzó en la firma de acuerdos que permitirán retomar definitivamente la construcción de las represas sobre el río Santa Cruz, una de las obras de infraestructura energética más importantes del país.
El acuerdo, encabezado por el gobernador Claudio Vidal junto a representantes del Gobierno nacional, la Unión Transitoria de Empresas (UTE) y la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (UOCRA), establece las condiciones laborales y operativas necesarias para esta nueva etapa de ejecución.
Según las proyecciones anunciadas, la reactivación de los trabajos permitirá generar 1.800 puestos de trabajo directos y otros 2.200 indirectos, alcanzando un impacto estimado de 4.000 oportunidades laborales vinculadas a la obra.
Prioridad para los trabajadores santacruceños
Uno de los puntos centrales del acuerdo es la implementación del esquema 90/10, que establece que el 90% de la mano de obra contratada deberá ser de Santa Cruz.
Para acceder a estas oportunidades, los trabajadores deberán acreditar residencia efectiva en la provincia y estar inscriptos en el Sistema de Registro de Empleo Local (SIREL).
Más oportunidades para las empresas provinciales
El acuerdo también contempla la participación de empresas santacruceñas como proveedoras de insumos y prestadoras de servicios.
Las firmas interesadas deberán estar registradas en el Registro Único de Proveedores de Actividades Económicas (RUPAE), con el objetivo de promover la contratación local y generar nuevas oportunidades comerciales para las pequeñas y medianas empresas de la provincia.
La reactivación de las represas representa una oportunidad para fortalecer el entramado productivo santacruceño, dinamizar las economías locales y promover la participación de trabajadores, proveedores y empresas de la provincia.
De esta manera, la inversión en infraestructura energética busca traducirse también en empleo, producción y desarrollo económico para Santa Cruz.

